El ojo, nuestra conexión con el mundo.

Comprendiendo la visión.

Los ojos funcionan de un modo muy parecido a una cámara de fotos. En la cámara, la luz pasa por la lente e incide en la película o el sensor. El objetivo de la cámara está compuesto por varias lentes complementarias, algo similar a cómo trabajan en sintonía la córnea y el cristalino.

Cuando una imagen pasa por la córnea, los rayos de luz que la componen cambian de dirección para concentrarse en el cristalino. El cristalino enfoca la luz, los colores y las formas en la retina, acomodando su curvatura según la distancia del objeto observado (cerca o lejos). La retina registra estas imágenes y las envía al cerebro. Algunas veces la forma del ojo o de sus partes no enfoca la luz adecuadamente, y puede dar lugar a problemas de visión bastante habituales como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.

Contrayendo y relajando los músculos que forman el cuerpo ciliar, se puede enfocar la vista sobre cosas situadas cerca, lejos y en cualquier punto intermedio. Esta función se denomina acomodación.

A medida que nos hacemos mayores perdemos la capacidad de acomodar. Esto da lugar a un defecto de visión denominado presbicia, comúnmente llamado vista cansada.

Cómo funciona el ojo sano

Explorando nuestra visión.

La vista es, indiscutiblemente, nuestro sentido más valioso. Sin ella quedamos desconectados de nuestro entorno, perdiendo gran parte de nuestra capacidad para desplazarnos, trabajar o realizar las tareas más básicas. Pero también dejamos de disfrutar de experiencias como una puesta de sol o la sonrisa que se dibuja en el rostro de un ser querido. Sin una buena visión, labores cotidianas como conducir, leer un libro o navegar por Internet pueden resultar prácticamente imposibles de realizar.

Nuestros ojos son unas máquinas complejas que ofrecen una imagen clara del mundo que nos rodea, transmitiéndonos con precisión los colores, formas y texturas más sutiles.



La partes del ojo y su función



Cornea de un ojo

Córnea

Esta estructura transparente con forma de bóveda situada en la superficie del ojo, actúa como una ventana que deja pasar la luz a su interior. Es el primer elemento óptico que participa en el enfoque preciso de la imagen.

Cornea de un ojo

Iris

La parte coloreada del ojo, llamada iris, es un músculo que rodea la pupila y que se relaja y se contrae para controlar la cantidad de luz que entra en el ojo. Si hay poca luz se relaja y se abre para dejar pasar la mayor cantidad posible. Cuando la luz es muy intensa se contrae y reduce el tamaño de la pupila para permitir al ojo captar imágenes sin molestias (deslumbramiento). Conduciendo de noche o en otras condiciones de poca luz, un foco de luz intenso puede deslumbrar al encontrarse el iris completamente relajado y la pupila muy abierta.

Cornea de un ojo

Pupila

La pupila es la abertura redonda central del iris.

Cornea de un ojo

Cristalino

Es la estructura del interior del ojo que ayuda a enfocar la luz en la retina. Es la lente principal a la hora de enfocar las imágenes. Su composición, a base de proteínas en células alargadas y ordenadas, le da la transparencia y densidad necesarias para desviar los rayos de luz de forma ordenada hacia la retina. Con la edad pierde cualidades, tanto de flexibilidad como de transparencia.

Cornea de un ojo

Cápsula del cristalino

Esta bolsa elástica envuelve el cristalino, ayudando a controlar su forma cuando el ojo enfoca objetos a diferentes distancias.

Cornea de un ojo

Zónula

La zónula son unos delgados ligamentos que unen la cápsula del cristalino con el interior del ojo, manteniendo el cristalino en su posición correcta.

Cornea de un ojo

Cuerpo ciliar

Es la zona muscular unida al cristalino que se contrae y relaja para controlar el tamaño y forma del cristalino para el enfoque.

Cornea de un ojo

Esclera

Esta capa externa y dura mantiene la forma del ojo.

Cornea de un ojo

Humor vítreo

Es la sustancia gelatinosa que llena la cavidad de gran tamaño situada en la parte posterior del globo ocular y que ayuda a mantener la curvatura del ojo.

Cornea de un ojo

Retina

La retina es un tejido que tapiza por dentro la parte posterior del ojo y tiene la función de los sensores de las actuales cámaras fotográficas, captando la luz que entra en el ojo y enviándola al cerebro para su procesado e interpretación.

Si las capas se dañan por cualquier razón, se interrumpe parcial o totalmente ese flujo de información , afectando a la visión y por tanto a la calidad de vida. Son muchas las patologías que pueden afectar a esta estructura tan compleja y especializada. Algunas de ellas guardan relación con enfermedades sistémicas como la diabetes o la hipertensión arterial.

Las consultas periódicas con el especialista son muy importantes para su prevención, detección precoz y correcto tratamiento de las afecciones de retina.

Cornea de un ojo

Mácula

Es una zona concreta de la retina que contiene las funciones que permiten ver los detalles más pequeños.

Cornea de un ojo

Nervio óptico

El nervio óptico conecta la retina y transmite sus señales al resto del cerebro.